Review Capítulo 15: “Al otro lado del mar”

Y al fin le llegó el turno al tan esperado 6×15 “Across The Sea” de Lost. Una vez visto, me ha quedado claro que es único, totalmente diferente a cualquier otro capítulo de la serie, incluso de “Ab Aeterno” que es el que puede compartir más semejanzas. Esto, junto a la gran carga mitológica del mismo, seguro que le va a convertir en carne de división popular. Habrá los que lo amen y los que lo odien. Respecto a mí opinión, lo tengo claro, pertenezco a los del primer grupo… y no es para menos porque este “Across The Sea” ha sido la delicia que he estado esperando durante toda la sexta temporada. Además, ha dejado claro de una vez por todas una cosa muy importante: Lost no acabará el próximo 23 de Mayo, sino cuando nosotros los seguidores, nos cansemos de hablar, comentar y teorizar sobre ella.
Da igual que pocas veces haya llegado con un nivel de expectativas como las que llevaba hoy antes de darle al play, pues a la hora de la verdad me considero realista y prefiero aparcar las ilusiones y la imaginación durante 42 minutos, rindiéndome a la genialidad de turno que hayan ideado los Darlton. A este “A Través del Mar” (pienso que la traducción más acertada sería “Cruzando el Mar”), siempre le recordaré como el episodio donde las respuestas importantes (directas e indirectas) llegaron en cantidades industriales aunque como siempre en Lost, a uno se le queda el cuerpo con ganas de querer más, mucho más. Si esta no fuera la última temporada, no me extrañaría que en un futuro se emitiera la segunda parte del “Across the Sea”, pero siendo la realidad la que es, creo que no me equivoco si digo que este ha sido el último gran viaje al pasado de la serie, es decir, al origen de la Isla. Intentar completar la introducción sin querer abordar un sólo detalle concreto, no ha sido tarea sencilla, por lo que será mejor saltar la barrera de los spoilers cuanto antes que estoy que no me controlo. ¡Habemus Review!
Si todavía no has abierto la caja de las respuestas mitológicas de Lost, seguro que no querrás fastidiarte las sorpresas después de haber estado esperando por ellas durante tanto tiempo, por lo que te recomiendo que dejes de leer si aún no has visto este 6×15 “A Través del Mar”…
Un capítulo centrado en la historia de Jacob y el Hombre de Negro tenía que ser sinónimo de respuestas, y por suerte, lo ha sido aunque como siempre, nos llevamos para casa un buen saco de preguntas y de paso, nos deja con ganas de más. Así es Lost y va siendo hora de que afrontemos lo que hay, por mucho que pueda llegar a disgustarnos. Ya lo ha dicho en su carta de presentación el nuevo personaje que hemos conocido en la que ha sido la última declaración de intenciones por parte de los Darlton: “cada pregunta que responda llevará a otra pregunta”. Por cierto, decir que hace un par de años o así, leí una entrevista a Damon Lindelof donde decía que si saliera un anciano de entre la selva y empezara a dar respuestas a todo lo que sucede por la Isla, la gente únicamente haría una cosa… preguntarse quien era ese anciano. No sé si lo dijo pensando en lo que iba a suceder en este capítulo (no creo), pero no podía quedarme sin compartir esta curiosidad después de haber conocido a la “anciana” de turno. Aparte de esto, como ya he dicho, me he quedado con la sensación de haber visto tan sólo la primera parte del capítulo y no es de extrañar, puesto que la historia de estos dos personajes da para sacar material para un spin-off. Son tantos los temas abordados, las respuestas obtenidas (muchas más de las que nos podemos imaginar a simple vista) y las preguntas (las hay y en abundancia) con las que nos ha dejado uno de los capítulos que más juego ha dado en las seis temporadas de Lost, que lo mejor será ponerse con la review de inmediato porque algo me dice que me va a salir cuanto menos, extensa como pocas, por mucho que la ocasión lo merezca.

El episodio ha comenzado como en las grandes ocasiones, dejándote sin tener ni idea de lo que está pasando. Vemos a una mujer embarazada que parece haber sobrevivido a un naufragio. Si ayer os hablé del negro y blanco en Lost, decir que no incluí al color rojo para no liar aún más toda la historia, pero justamente ha tenido que llegar la “naufraga” y llevar puesto un vestido rojo, completando de esta manera el círculo colorido de tan peculiar familia. Una vez comentado este detalle que me ha llamado mucho la atención, en la Isla, la desconocida se ha topado con una misteriosa mujer que la ha ofrecido su ayuda. Ambas han empezado a hablar en una mezcla de castellano y latín para de repente ponerse manos a la obra con el inglés (¿soy el único al que esto le ha chocado en exceso?), siendo la vestimenta y el calzado las verdaderas pistas para situar temporalmente la acción. Apostaría a que la “Tom Hanks femenina” era romana, pero si fuera egipcia tampoco me extrañaría lo más mínimo. De esta conversación, podemos destacar que tanto una como otra, llegaron a la Isla por accidente (como todo el mundo, vamos). En ese momento, la náufraga se pone de parto y tiene un bebé, al cual llama Jacob. Aquí no acaba la cosa, pues llegaba acompañado de un hermano mellizo, pero al no entrar este en los planes prenatales de la mujer, esta no tenía pensado un nombre para él. Toda la temporada preguntándome el porqué de que aún no lo hubiéramos descubierto y ahora resulta que puede que no tenga porque a nadie se le ocurrió ponerle uno (WTF). De todas maneras, esto es lo de menos porque cuando la madre pide ver a sus recién nacidos, la misteriosa mujer no tiene otra cosa mejor que matarla a pedradas en la cabeza, no sin antes lanzar un “lo siento” que te deja literalmente con el culo torcido. Casualidad o no, Jacob y su hermano serían criados por “otro”, al igual que le terminará sucediendo a Aaron y Ji Yeon.
Tras el fundido en negro, empieza la chicha y limoná, cuando rápidamente obtenemos otra pista para situarnos temporalmente. Vemos a un jóven hombre de negro encontrándose en la playa una versión antigua del backgammon (conocida como Senet), el cual es el juego más antiguo del que se tienen registros y del que se dice que tuvo su origen en el antiguo Egipto. Todo esto queda en un segundo plano cuando vemos llegar a un niño rubio que es… ¡el que aparece en el año 2007!. Premio para los que apostaron por Jacob de jóven porque reconozco que era de los que todavía no lo tenían nada claro sobre su identidad. Ambos se ponen a jugar una partida (con las reglas impuestas e inventadas por el de negro) y no creo que haga falta que diga que color de fichas tenía cada uno. A continuación descubrimos que tan peculiar familia vive en las míticas cuevas, lugar donde la “madre” se entretiene haciendo telares (como los que veríamos a Jacob hacer con el paso de los años) e intentando inculcarles la filosofía de fe isleña sin distracciones (esto me ha recordado a la relación de Eloise con Faraday) . Destacar que nos han querido humanizar a los dos seres que apuntaban maneras de dioses, dejando claro desde el principio que Jacob era el más inocente de los dos hermanos, no pudiendo colar ni siquiera una pequeña mentirijilla, a diferencia de la rebeldía del otro, lo que parece gustar más a su atormentada madre al tildarle de “especial”, la palabra mágica de Lost (especialmente en este capítulo). También me ha parecido muy interesante ese “nunca tendrás que preocuparte por lo que significa la muerte”. Definitivamente, esa mujer se pasea por la Isla con el carrito de las respuestas… lástima que no podamos atracarla.
Después de haber conocido un poco mejor a tan misteriosa mujer y a los dos pequeños, estos se ponen a cazar un jabalí hasta que se topan con un grupo de extraños, algo que les choca bastante, puesto que contaban con que eran los únicos habitantes de la Isla, como su “madre” les había contado (mentiras por aquí… y por allá). Los niños asustados van corriendo a contárselo a esta, la cual suelta un nosotros petenecemos aquí, ellos no, acompañado de un revelador “estamos aquí por una razón”, lo cual despierta aún más la curiosidad del pequeño hombre de negro. Al final decide mostrarles a ambos el secreto mejor guardado de la Isla aunque durante el camino les venda los ojos para que no recuerden como llegar hasta allí, pues sólo uno será el elegido para sucederla y por eso sólo uno podrá conocer la localización con excactitud (se supone que es difícil de encontrar) aunque para llegar a ese punto aún queda. Además, les suelta el discurso con el que conocimos al hombre de negro: “Son peligrosos porque ellos vienen, luchan, destruyen, corrompen, y siempre termina igual”. Sin olvidarme del hecho de que deja caer que les ha hecho algo para que no puedan matarse entre ellos (ejem, ejem) aunque tampoco me ha quedado eso del todo claro. La excursión llega a su fin al encontrar “la razón por la que están aquí” que no es otra cosa que proteger una cueva de la que emane “la luz más tibia y brillante que hayas podido ver o sentir”. Dicho de otra forma, es el poder que la avaricia del hombre siempre ha querido y querrá alcanzar, y si no que se lo pregunten al bueno de Widmore y los motivos por los que ha regresado a la Isla acompañado de su querido yerno, Desmondo a.k.a electromagneticoman.
Después de semejante revelación, los niños se ponen a echar una de sus partiditas de Senet, en las que por fin se empieza a hablar sobre normas o reglas, donde cabe destacar que Jacob algún día podría poner las suyas en su propio juego, lo que parece una clara alusión al tema de que el hombre de negro no pudiese matarle directamente ni a él, ni a los candidatos a relevarle en el puesto de guardían isleño aunque espero que esto se aborde más profundamente de aquí al final. La partida se interrumpe cuando blackboy ve la aparición de su difunta madre (muy iluminada toda ella), a diferencia de whiteboy que no puede hacerlo (muy curioso…). Se le ha aparecido con el objetivo de mostrarle de donde vino realmente hace 13 años. Así, el de negro descubre que llegó cruzando el mar y que la que pensaba que era su verdadera madre, no lo era realmente, lo que empieza a dejar tocado al personaje, llegando a optar por fugarse de “casa” pero a diferencia de él, Jacob no está dispuesto a traicionar a su amada “madre”. Aquí se forjan del todo las motivaciones definitivas de cada personaje, donde el primero empezará a desarrollar su plan de escape de la Isla (probando a su “madre” que es capaz) mientras que Jacob se reafirma poco a poco como el hombre de fe la Isla. Las semejanzas con la historia vivida entre Jack y Locke no son solo casualidad, pero esto es carne para los comentarios como otras muchas cosas que prefiero reservarme por el momento.
Antes de llegar al ecuador del capítulo, donde dejamos la juventud para llegar a la etapa adulta de los dos protagonistas de la función, quiero destacar algo que se me ha pasado y que me parece importantísimo para entender la historia del origen de la Isla. Estaba claro que no iban a explicar los inicios pero a cambio nos han dejado la idea del “esto ha ocurrido antes y volverá a ocurrir” que recuerdan a Battlestar Galáctica o Peter Pan. La misteriosa mujer heredó el puesto de protectora de su madre, y esta lo haría de otro, etc. Es una respuesta abierta a la libre interpretación, pero así están siendo la gran mayoría y por otra parte, tiene su parte de encanto como espectadores inteligentes que nos debemos de considerar. Retomando lo que hay que retomar, vemos a Jacob haciendo una visita a su querido hermano (completando la trilogía de grandes conversaciones existenciales entre ambos junto a la del 5×16 y 6×09). Vuelven a echar una nueva partididita, la cual gana el hombre de negro, en la que se ponen a hablar sobre su tema favorito: la gente y su maldad. Jacob siente curiosidad por saber si lo que les dijo su madre era cierto, a lo que el otro la da la razón, mientras que a Jacob les sigue pareciendo que no son tan malos. “Son codiciosos, manipuladores, poco fiables… y egoístas”, justo las cartas que en el futuro aprovechará el hombre de negro para llevar a acabo su plan de escape aunque por entonces ya había encontrado otra forma de marcharse de la Isla, ante la incredulidad de un Jacob que pensaba que eso era imposible. Claro, este último todavía desconocía las propiedades electromagnéticas del lugar. El ejemplo del lanzamiento de la daga, recuerda al que Eko le hizo a Charlie con su cinturón en el interior de la escotilla. Nunca es mala ocasión para una buena ración de autohomenaje lostiano… y los que me quedo sin comentar por no extenderme (aún más si cabe) con la review.
Descubrimos que las personas a las que hizo referencia el hombre de negro en su charla con Desmond al lado del pozo, eran precisamente las mismas con las que estuvo conviviendo en esta época. Colaboró en su búsqueda de esos lugares “especiales” de la Isla con el objetivo de dar con la “luz”, encontrando al fin el clave de todos ellos, invitando a su hermano a marcharse con él, oferta que rechaza nuevamente porque considera la Isla su hogar, a diferencia del otro. Jacob regresa a las cuevas y como si de un niño pequeño se tratara (durante prácticamente todo el capítulo se comporta de esta manera), le chiva la información a su madre, a la cual las novedades no le hacen precisamente gracia, decidiendo hacer una visita a la oveja descarriada de su rebaño. En este momento obtenemos respuesta a otro de los grandes enigmas de la serie, ¿quién construyó la rueda que mueve la Isla?. Ni más ni menos, que el propio hombre de negro (con ayuda, eso si). La conversación entre madre e hijo no tiene ningún tipo de desperdicio, y así averiguamos también que lo que ambos llamaban “luz”, era simplemente energía electromagnética (el centro de la misma), la cual también está sumergida bajo tierra (debajo de donde estaría la Estación Orquídea) y eso es lo que le llevó 30 años descubrir al hombre de negro en su intento de dar con la cueva de la luz que vio cuando era niño. A la pregunta de cómo podía saber este que esa “luz” y que girar la rueda funcionaría en su propósito de abandonar la Isla, nos han colado (como en muchas otras cosas) la respuesta comodín que vale para todo, “soy especial”. Tal descubrimiento enfurece a “mamá”, la cual decide noquear a su hijo estanpándole la cabeza contra la pared, aprovechándose de la humanidad y del sentimiento maternal de este.
A continuación, previo otro carro de mentiras de esta peculiar “madre”, la mujer lleva a Jacob hasta la cueva de la luz, donde le asigna el título de protector de la misma. No era su primera opción como candidato, pero con el tiempo se ha dado cuenta que estaba equivocada. Aquí deja algunas perlas como que este sitio es la vida y la muerte, el renacer… el corazón de la Isla. Al escuchar esta última frase, sólo me han venido a la mente las palabras que le dijo John Locke a Jack después de toparse supuestamente con el Humo Negro al principio de la serie. Además, esta le da una serie de instrucciones, especialmente le hace prometer que nunca bajará al interior de la cueva, ya que es algo mucho peor que la muerte. En ese momento saca la botella que en su día Jacob usará para explicar a Richard (y a nosotros) lo que es la Isla, descubriendo que en realidad lo que contenía era el elixir de la vida eterna (acompañado de unas palabritas mágicas de la mujer que todo lo sabe). Al final el famoso “toque de Jacob”, no lo fue tanto en la realización del deseo concedido a Ricardo. Las cosas no acaban aquí, pues la mujer habla de que su tiempo se ha acabado (algo parecido a lo que Jacob demostró cuando Ben estaba a punto de darle jaque mate), mientras “el elegido” no quiere aceptar el cargo porque sabe que en realidad, ella a quien quería para ello era a su hermano. A esto, ella responde “siempre se supuso que serías tú”. Al final Jacob, hombre de fe, bebe de la copa, y su “madre” le dice que ahora ambos, son lo mismo.
De regreso al pozo, comprobamos que en realidad el hombre de negro no había muerto (¿o sí?), a diferencia del resto de su gente, los cuales habían sido exterminados (escena que recuerda a la masacre del Templo originada curiosamente por el propio FLocke), de la misma forma que el pozo había sido sepultado. Todo esto sólo puede entenderse, si pensamos que la madre tenía algún tipo de poder especial o algo por el estilo, elemento que desde luego no desentona en absoluto con todo el misticismo que ha rodeado al personaje y que es responsable de todas las nuevas preguntas que se han abierto en este capítulo pero que tienen toda la pinta de quedar sin resolución. Además, si recordamos el tsunami que Jacob debió provocar para atraer a la Roca Negra a la Isla, es de suponer que el título de guardián de la Isla te debe de conceder algún tipo de “extra”.Toda esta situación desata la ira del hombre de negro, algo que su madre percibe (magia borrás) y aleja a Jacob para afrontar en solitario su destino, el cual no es otro que morir a manos de su propio hijo. Antes de ser apuñalada (dando sentido a la importancia que tanto Jacob como su hermano le daban a la daga) por la espalda (¿y ese gracias? WTF), a esta le había dado tiempo a sacar de la caja del Senet una pieza blanca y otra negra, dando la pista definitiva de que ella sería la Eva de las cuevas. Sinceramente, eso empezaba a poderse imaginar, a diferencia de la revelación de la identidad de Adán que personalmente me ha supuesto una sorpresa mayúscula.
Presenciar como su hermano asesina a su querida madre, unido a su nueva condición de guardián de la Isla, hace que Jacob deje de comportarse como un niño pequeño (más o menos se supone que tendría unos 43 años, así que ya iba siendo hora) y decida vengarse. Por segunda vez en su vida, le propina todo un palizón a su hermano pero esta vez al no haber nadie que le pare los pies, va más allá, decidiendo arrastrar al otro hasta el manantial de la luz a sabiendas de que tanto él como el hombre de negro no pueden morir porque su madre lo dispuso así. Al final, le arroja hacia el interior de la cueva y aquí damas y caballeros, asistimos al nacimiento del Humo Negro (al menos así lo he interpretado). Irónicamente, la oscuridad nace del interior de la luz. Jacob aún estupefacto por lo que acababa de presenciar, acude al otro lado del río, donde encuentra sin vida el cuerpo de su hermano. Con cara de arrepentimiento, traslada el cadáver hastas las cuevas y así es como Lost da carpetazo a uno de sus principales misterios y uno de los ases que los Darlton se han reservado durante toda la serie para demostrar que puede que no tuvieran todo atado desde el inicio (como es normal), pero que al menos sabían hacia dónde se dirigirían llegados a esta etapa final de la serie. Decir que la sorpresa ha sido mayúscula es poco, pues desde hace demasiado tiempo daba por hecho de que ambos serían Rose y Bernard aunque volver a ver los cadáveres en el 6×05 “El Faro” me hizo entender que esto no sería así, como ha sido finalmente. Escena cargada de emotividad que ha sido superpuesta con imágenes correspondientes al momento en el que Jack, Kate y Locke los encontraron cientos de años después (en el 1×06). Para esta ocasión tan mitológicamente especial, más que nunca, os invito a todos a participar en la barra libre de los comentarios porque sí, los Darlton la han vuelto a liar, y de qué manera..
Fuente: http://www.carruseldeseries.com/2010/05/review-lost-6×15-across-sea.html
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Teorías sobre el final de Lost
Lamentablemente no encontré la fuente de este articulo, copiada en Taringa, pero es realmente un buen resumen para todos aquellos que no terminaron de entender “La isla” y algunos de sus misterios.
1. LA ISLA: Es …
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